

retrato · fundador, entrenador y presidente de Rugby Mictlán
Adrián Alvarado
«Dijimos: nosotros vamos a ser los guardianes del Mictlán.»
Adrián Alvarado
Voluntad de transformación, fortalecimiento de los vínculos entre un grupo de amigos, formación integral de niños comprometidos socialmente con su entorno: el Rugby en Valle de Chalco Solidaridad ha trascendido los límites de lo que podría esperarse de un deporte, derivando en lo que actualmente significa un proyecto de labor social admirable. Adrián Alvarado, fundador, entrenador y presidente de Rugby Mictlán, nos acerca a la comprensión de tal trayecto, describiendo un trabajo que se ha sostenido a lo largo de diez años.
Como explica Alvarado, el Rugby es un deporte complejo que exige disciplina, preparación física y mental. Esto es clave para comprender cómo la creación de un equipo de rugby entre amigos se convertiría en un proyecto de impacto social. En un principio significó un giro en el sentido de la propia amistad: la camaradería ya no consistiría en reunirse para salir de “fiesta” los fines de semana, sino en hacerlo para cultivar la disciplina y el rigor en el entrenamiento. Ello sería la piedra angular de una segunda etapa en Rugby Mictlán, consistente en la integración de niños al deporte.
Es ahí donde se hace evidente la labor social del proyecto en el municipio. Los cinco principios que caracterizan al rugby (disciplina, respeto, integridad, pasión y solidaridad), inculcados a los niños en cada entrenamiento, han contribuido a su formación y desarrollo como ciudadanos íntegros, socialmente comprometidos con su medio. Los valores y principios inculcados en el campo de juego se extienden al ámbito de la vida social y cotidiana. Rugby Mictlán puede ser comprendido como un oasis para los niños en un medio caracterizado por la violencia, un espacio que además hace evidente que los padres de familia son siempre parte fundamental en su formación integral; asistir y participar como familia a los entrenamientos y dinámicas de Rugby Mictlán es clave para su sostenimiento.
Con su testimonio, Adrián Alvarado nos permite reconocer que con voluntad, conocimiento y trabajo es posible crear espacios que permitan hacer crecer algo distinto. Rugby Mictlán es un ejemplo de que el deporte es irreducible a una actividad meramente recreativa, incluso a una práctica de salud física, sino una dimensión primaria en la formación de seres humanos íntegros comprometidos con su medio. De ahí, estoy seguro, viene la frase que distingue al rugby: el rugby es un deporte de salvajes jugado por caballeros.
la entrevista
Extractos de la entrevista grabada. Se condensó el hilo de la conversación; no se corrigió el habla.
¿Cómo surge el proyecto de Rugby Mictlán en Valle de Chalco?
El día de hoy estamos festejando nuestro décimo aniversario. Rugby Mictlán lo traje yo aquí a Valle de Chalco como una necesidad de jugar rugby. Yo conocí el rugby con los Tlacuaches de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Yo soy licenciado en entrenamiento deportivo, y un compañero me invitó. Desplazarme desde Valle de Chalco hasta Cuemanco era aproximadamente entre hora y media y dos horas si no agarraba tráfico en periférico. Fui dos, tres entrenamientos y dije: no, yo tengo que hacer mi equipo de rugby.
¿Y los primeros quince jugadores?
El siguiente reto era conseguir 15 locos que quisieran jugar rugby, porque si tú pones en YouTube rugby, salen golpes y sangre, otra cara del rugby que en realidad considero que no es la real. Entonces lo hice con mis amigos, con los que me iba de fiesta los fines de semana. Le di vuelta al contexto de la amistad: amigos, hoy somos jugadores de rugby, vamos a ir a entrenar. Y boom, de ahí surgió. Los llevaba a correr por todo Valle de Chalco cargando una llanta, buscando desarrollar fuerza y resistencia. Lo que siempre he tenido con mis amistades son lazos fuertes de camaradería; eso hizo que resultara más fácil que ellos se integraran.
¿Rugby Mictlán desempeña una labor social dentro del municipio?
Claro. Fue un ida y ven de Rugby Mictlán en esos diez años. Por el año 6 esto estaba colapsando totalmente: venir a entrenar rugby ya era venir a echar unos tragos nada más, ya era más tercer tiempo que primero y segundo tiempo. Los jugadores estaban teniendo conflictos con sus familias. Tuvimos que retomar las riendas del rugby. ¿Qué fue lo que pasó? Incluimos a los niños. La labor social es fomentar en los niños esos cinco valores: disciplina, respeto, integridad, pasión y solidaridad.
¿Qué es “El juego que inspira”?
Desde hace dos años estamos trabajando con una asociación civil que se llama NATLIC. Esta asociación nos ha apoyado con algunas herramientas para poder desarrollar más el rugby. Con ella creamos un programa que se llama El Juego que Inspira. Va enfocado a ayudar a los niños a transmitir sus emociones a través del juego; aquí nuestra herramienta principal es el rugby. No se trata de que les digamos a los niños: niños, tienen que expresar que se sienten tristes. No. El juego que inspira se basa en poner un juego, digamos unas correteadas: yo voy corriendo, yo soy la tristeza, y el niño va a atrapar la tristeza. Entonces, contra la tristeza, ¿qué va a hacer el niño? Le va a decir: yo estoy feliz, y se pone a reír. El niño va tomando herramientas de ese juego para poder aplicarlas en la vida cotidiana.
¿Han tenido apoyo institucional?
Nos hemos acercado a administraciones municipales anteriores; tuvimos un poco de apoyo del expresidente Ramón Montalvo, que nos facilitaba las instalaciones para poder entrenar, y estamos muy agradecidos por esa parte. De ahí en adelante ha sido una batalla por buscar un espacio. Llevamos 10 años entrenando en un campo de rugby; les he comentado que si nos pueden facilitar un campo para rehabilitarlo y hacerlo específicamente de rugby, o de actividades multidisciplinarias, y nosotros gestionar la dirección del campo, pero no se ha logrado aún nada de ello. En mayo de este año la federación de rugby vino aquí a Valle de Chalco, así como encargados de CONADE y del municipio, a difundir el rugby, y comentaron que era un deporte que venía por primera vez a Valle de Chalco. Es algo muy deprimente que después de 10 años se diga que el rugby está llegando aquí, cuando hemos estado trabajando aquí todos los sábados.
¿Y los recursos?
10 años con los niños: hemos representado a Valle de Chalco en Veracruz, en Puebla, en Querétaro, en diferentes lugares, y todo eso ha salido de los recursos de los propios jugadores. Aquí en Rugby Mictlán no se les cobra nada. Los uniformes, los balones, nos los compramos entre todos, hacemos la cooperacha y de ahí sale el ingreso. Pero falta todo para poder hacer Rugby Mictlán. Lo importante es que a final de cuentas son materiales. Mientras tengas un balón, tengas compañeros y tengas ganas de hacer rugby, con eso se puede hacer rugby. Algún apoyo ya es un incentivo extra y es de mucha ayuda.
¿Por qué el nombre Mictlán?
Cuando nos juntamos a decidir el nombre, buscamos que fuera algo que identificara mucho nuestras raíces prehispánicas. El rugby es un deporte inglés, y nosotros quisimos poner nuestra semillita al rugby. No pretendemos cambiar el rugby, pretendemos crear un poco más de rugby, con algo más de nosotros. Se llama Rugby Mictlán porque aquí en el cerro hay un hoyo, y yo recuerdo que alguna vez nos contaron en la escuela que esa era una entrada al Mictlán. Entonces dijimos: órale, va, pues este va a ser el nombre. Nosotros vamos a ser los guardianes del Mictlán. Y procuramos que nuestra camiseta tenga símbolos prehispánicos.
¿Qué aprendizajes personales te ha dejado?
Rugby Mictlán me cambió la vida. En Valle de Chalco es una zona violenta, es realidad: es más fácil que encuentres violencia que deporte o situaciones positivas para la sociedad. Yo crecí aquí en Valle de Chalco, entonces mi persona tendería a ser diferente a como es hoy. Los niños me han enseñado mucho. Estudié en la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos, actualmente estoy estudiando en el Apex Performance Institute, una universidad de Guadalajara; tienen muy buenas bases científicas, pero yo creo que mis mejores maestros han sido los niños. Me han llevado a un punto donde me han demostrado el tipo de persona que puedo ser y cuánto podemos aportar a la sociedad. El fin de semana me paro temprano otra vez para venir al rugby, y eso a mí me llena.
¿Qué visión tienes para los próximos cinco años?
Pretendo que estos niños estén jugando rugby de manera profesional. Todos los miembros del equipo mayor de Rugby Mictlán estamos registrados ante la Federación; en un futuro quiero que los niños también se integren a un equipo mayor. Y quiero crear una metodología de rugby mexicano: tenemos la capacidad de crear, tenemos la base, tenemos buenos entrenadores, tenemos buen conocimiento. En 5 años estamos viendo más por los niños que por los adultos.
Entrevista realizada en el décimo aniversario de Rugby Mictlán, 2025.
volver a los retratos
siete habitantes
Zulay Ikarani Amaro Jasso15 años · estudiante de preparatoria
María Dolores Martínez Rangel50 años · ama de casa · corista
Cecilia del Sagrario Losa Arreaga34 años · comerciante
José Rivera Mendoza53 años en el municipio · conductor de mototaxi
Daniela Ramírez Hernández29 años · skater · cuidadora
Luz Andrea Quiroz Hernándezartesana · telar de cintura · hablante de mixteco
aliados
Museo Comunitario del Valle de Xico
Arte y Cultura Xico A.C.
mOst — mon œil sur terre
créditos
fotografías y textos de las y los participantes de los talleres — Valle de Chalco Solidaridad, 2024–2025.
más allá de las calles